HISTORIA

La fecha de construcción se remite al siglo XVI; en el periodo comprendido entre 1550 y 1559. El autor del diseño es Fray Diego de Chávez y Alvarado y el responsable de la construcción Fray Pedro del Toro; el segundo piso del convento se realizó entre 1566 y 1572. Se le convirtió en casa de observancia, debido a la construcción y al abundante sustento de la hacienda de labor, y se realizaban las funciones de noviciado, estudio de artes y seminario de Virtud y Letras. Originalmente se formó como casa en “pueblo de indios” y más tarde el asentamiento se estableció como de españoles, debido a la abundancia de producción agrícola de la hacienda, lo que atrajo a población española. Durante el siglo XVII se le hicieron mejoras y aditamentos como el dorado de altares y la construcción de bóveda en la planta alta en sustitución de los techos de madera.

En 1813, el convento fue ocupado por el militar realista Agustín de Iturbide, para combatir a los insurgentes; este hecho llevó a que el insurgente José Antonio Torres prendiera fuego al templo y parte del convento, destruyendo el patrimonio arquitectónico y artístico. A lo largo del siglo XIX se le hicieron reparaciones.

El templo presenta la función religiosa de culto católico; no así, el atrio y el ex convento que son de los bienes adjudicados por el gobierno en el siglo XIX; el atrio el ex convento desde 1926 funciona como Museo el cual depende de CONACULTA/INAH3 . El propietario original fue la Orden de San Agustín de la Provincia de San Nicolás de Tolentino de Michoacán; actualmente son propiedad federal.